Lo que yo quisiera es un amor al revés, uno que empezara mal y terminara bien. Uno que empezara con gritos, siguera con caricias y se agarrara con besos. Un amor totalmente del revés. Uno que no terminara.
Quiero emborrachar mi corazón, para después poder brindar por los fracasos de un amor. Nostalgias de escuchar su risa loca y de sentir junto a mi boca, como un fuego su respiración.. Angustia de sentirme abandonada de pensar que otra a su lado pronto, pronto le hablará de amor..
martes, 11 de agosto de 2009
Te esperaré, sé que estás ahí, lo presiento, y aunque te busco y no te encuentro, sé que existes más allá, donde aún no he llegado; este amor tan intenso que guardo debe tener destinatario, me niego a desechar ese anhelo que llena mis días, que desvela mis noches; te imagino cerca o lejos, expectante y perdido, sin hallarme ni en el espacio ni en el tiempo, y te envío mi enclave con el viento en suspiro. Sé que no me escuchas, pero puede que me sientas como yo te siento. En qué dirección lanzar a la brisa mi llamada, por si la oyes. A veces, frente al mar, te percibo en las olas y en las caracolas que la marea remansa en calma orilla tras noche de galerna, y ese batir de espuma en los acantilados me trae tu voz que clama por ser mi sal y mi arena, verbo que recala en la gruta de mi pena. Te respondo en grito de silencio, se devuelve el eco rebotado en eterno resonarse, y oteo el horizonte, mi mirada navegando mar adentro; aterido está mi corazón sin tu presencia, los ojos secos de tanto llorarte; pero resistiré los embates de mi infierno, sobreviviré a ausencias y lamentos hasta que los dioses de nosotros se apiaden o hasta que el azar nos redima nuestro duelo. Nunca será tarde, amor, para tocar el cielo.
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